Soy el vientre del mar donde sueñan mis hijas
(a Odette y Milena)
Con una espada de plata en la columna
¿Cómo puedo tener un instante de paz?
Soy una infanta exiliada por su propia patria
Soy el vientre del mar donde sueñan mis hijas
La lechuza bajo la muralla del infierno
El letrero pintado de bermellón:
Aquí vive la desajustada, la sin nombre
La de los ojos de una muñeca rasgada
La canillita que salta por todos los kioscos
La que vende libros a crédito y pocos le pagan
Elevo un brazo a la altura de los árboles
Y el otro se levanta hasta el cometa añil
Que me traslada al tejido de mis sueños
Adivino que es el umbral de un viejo túnel
Donde me pierdo en mil laberintos
Me hundo, me alzo, retrocedo abatida
Ante una gran pared que late sin cesar
Y deja huir sonidos de desilusión
El caos está colmado de destellos
Es una arquitectura de piel y huesos
El espejo de mi padre
La cabellera de mi madre
Rodeada de jazmines y de lilas
Mis hijas crecen y son libres
Bellas cerca al color del Océano Pacífico.